EL MANANTIAL de Ayn Rand

jueves, 20 de mayo de 2010

Howard Roark es el principal protagonista de la obra “El Manantial”. Arquitecto de profesión, era un visionario en la construcción de edificios. Sus diseños inusuales y principalmente la fuerte convicción por sus ideas le crearon muchos enemigos, gente que se resistía al cambio le decía “Si tienes tus propias ideas te morirás de hambre”. Roark era un hombre de principios, consecuente y fiel a sus ideas. Durante mucho tiempo estuvo sin trabajar, cuando al fin le ofrecieron la posibilidad de construir un edificio no aceptó, porque se debía cambiar el diseño original y esto iba en contra de sus convicciones. Optó por trabajar de obrero y así conoció a Domenique Francon una escritora del periódico “The Banner”, ella al parecer seguía la línea de Roark, pero con muy poco compromiso. Luego Roark tuvo su oportunidad y construyó un gran edificio de acuerdo a sus diseños, pero tuvo muchos obstáculos en su camino. Sufrió muchas críticas “A los íntegros e incorruptibles el mundo quiere destruirlos”. Luego trabajo en pequeñas construcciones y atribuía los contratos a pedidos de “Gente que pensaba por sus propios ojos y por su propia voluntad”.
Muchas veces intentaron corromperlo porque se sabía que “Si matas el único valor del hombre lo someterás”. Después decidió colaborar con Peter Keating, un arquitecto reconocido, quién debía diseñar un proyecto para los barrios pobres de Cortland Houses. La condición fue que el diseño de Roark no debía ser modificado en absoluto. Peter Keating podía llevarse todo el crédito del trabajo, Roark por su parte sólo buscaba “La recompensa del trabajo en sí”. Sin embargo, el diseño fue cambiado y Roark decidió destruir su creación haciendo estallar los edificios en construcción con bombas. El dueño del periódico “The Banner”, el señor Winand, que en algún tiempo intentó destruir a Roark se volvió su aliado en la lucha por los ideales. El apoyo de Winand duró hasta que el periódico estuvo a punto de entrar en quiebra cuando él decidió darle la espalda una vez más. Winand a través de su periódico no tenía poder para influir en las masas, en algún tiempo al parecer había tenido, pero se confundió este con el dinero, “El dinero no es poder, el poder es manipular la voluntad de la gente”.
Howard Roark fue llevado a juicio con su forma de pensar intacta, “Lucha por lo que crees”. En su defensa argumentó que “Nadie crea algo para los otros”, que “El servicio a la sociedad está por debajo del interés propio” y que “El hombre se subordina a su mente”. “Lo individual está antes de lo colectivo”, “lo individual busca el respeto propio y a través de este alcanzar la felicidad”. También dijo en su defensa “Mis ideas son de mi propiedad” y que “la tarea del hombre es servir a sus ideas”. El hombre tiene derecho a vivir por sus propios objetivos. En su exposición también habló del creador y del parásito. El parásito consigue el éxito gracias a otros, existe también otro tipo de parásito que es el que destruye a la persona, el hombre para éste es sólo una herramienta. El parásito sólo busca poder y reconocimiento. El creador, por otra parte, construye, es independiente e idealista.

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