AYN RAND

miércoles, 28 de octubre de 2009

El privilegiar al estado por encima de al individuo es una barrera que impide el desarrollo de las ideas liberales. Ayn Rand se dedicó a la actividad cinematográfica y a la literatura. Plasmaba en sus obras su filosofía, su concepción del mundo, el rechazo a todo tipo de colectivismo que conduce al totalitarismo en general y su lucha a favor de la libertad individual. Creó la corriente filosófica: el objetivismo. Ella vivía como pensaba, era fiel a sus ideales. Decía que era posible un mundo regido sólo por el respeto a los derechos y libertades de los individuos. En sus obras refleja sus ideales rechazo a que el hombre viva para la colectividad, el “yo” por encima del “nosotros”. En “El manantial” muestra la lucha por los principios y la libertad individual en un mundo en el que se debe nadar contra la corriente. Su obra más importante fue “La rebelión de Atlas” que expone las bases de su filosofía, en la obra se muestran dos grupos de personas los que mueven y sostienen al mundo y los que se aprovechan del esfuerzo de los primeros. El objetivismo parte de una premisa básica que el hombre tiene derecho a existir por sí mismo, no para la sociedad y considerando que el fin del hombre es servir a los demás. Tampoco imponer las ideas o “Matar en nombre de una idea” de la filosofía de Popper. El conocimiento está en la experimentación y descansa en la razón humana. La racionalidad para el objetivismo es el único instrumento de conocimiento de la realidad, es el instrumento de transformación de la naturaleza y principalmente estímulo para inversores. La ética es un código individual que reconoce el bien y el mal. Una moral racional identifica claramente estos puntos, el aceptar una mezcla sólo es ir en contra de nuestros valores. Si no se puede hacer una distinción puntual de una moralidad solo implica carencia de filosofía, un vacío moral y una economía mixta en política. El principio social básico de la ética objetivista es que la vida y el hombre son un fin en sí mismo. El hombre racional busca lo mejor para sí, esto es el bien. “Mi felicidad no es un propósito es un fin” dice Ayn Rand. Masa es quien no se valora a sí mismo, es el mal. El hombre es el que se esfuerza por conquistar la naturaleza, el parásito quiere conquistar a otros hombres. El egoísmo sin embargo no es la regla que permite juzgar lo bueno y lo malo. Este principio se sustenta en tres valores: la razón, el propósito y la autoestima. Estos conllevan la integridad cuando no se sacrifican los valores personales y la honestidad cuando no se falsea la realidad. La libertad está basada en un sistema de derechos donde el límite son los derechos de los demás. Las libertades son el trabajo y hacer lo que se desea con el producto, con la limitación de no interferir en el bienestar de los otros. El gobierno no da esta libertad. Entre hombres libres con pensamientos racionales opuestos, la realidad es el árbitro. En economía Ayn Rand tiene dos premisas, la riqueza es el producto de la capacidad del hombre de pensar y la segunda es que la propiedad es la fuente de los derechos del hombre. El sistema económico es el que plantea la maximización del bienestar individual. La base del desarrollo es el libre mercado, el egoísmo y la cooperación social del mercado. La economía debe consistir en el estudio de cómo utilizar los recursos para el bien común. El gobierno no debe interferir en la economía.

Resumen realizado por David Olmedo R.

Artículo original completo extraido de la revista de latinoamericana de Desarrollo Económico Nro. 9, Título original Ayn Rand (1905-1982) de Alejandro F. Mercado.

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